miércoles, noviembre 19, 2008

And you run, 'cause life is so short...

Siempre ha sido así: el día a día se me pasa muy despacio, y veo pasar a la vida demasiado deprisa. Nunca lo he entendido del todo, pero es así. Es lo que hay.

A lo mejor por eso me agobia tanto la rutin
a mientras hago planes y más planes de futuro, por miedo a que el tiempo se me agote y la muerte me pille en bragas. Hasta para morirse hay que ir vestido con un poco de elegancia...

De ahí que no entienda la palabra paciencia. Y que a veces, en mi afán de avanzar a toda prisa, me cueste tanto pararme a mirar hacia atrás, para esperar un poco a los que me piden tiempo para alcanzarme.

Es cuestión de aprender que no todos vamos al mismo ritmo. Y de asumir que, de hecho, yo voy al mio, propio, único, inventado al son de mi locura. O no...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Tiempo, esa cosa que se escapa entre los dedos. Cuanto más lo miras, peor es. ;)

Bilbo dijo...

Menuda poesía, joven Aida.
No sé qué decir porque la poesía no es lo mio, pero si veo a Sánchez-Dragó se lo voy a enseñar para ver qué opina y ya de paso lo invitaré a casa Sevi que puede dar mucho juego.

Miss Celánea dijo...

No me imagino a Sánchez-Dragó de botellón-coloquio. Aunque a Blasco le haría muy feliz! :)